Hechos para resolverse
Cada nivel tiene exactamente una solución y se resuelve razonando. La suerte nunca es la respuesta.
Diseñamos juegos pequeños y cuidados para el móvil: ingeniosos al jugar, claros en lo que hacen y que se pueden jugar del todo sin conexión.
Un juego, bien hecho, antes del siguiente.
Un puzle de lógica donde cada pieza lleva un número y una flecha. Llena el tablero sin romper ninguna regla: sin adivinar, sin girar piezas, una acción por movimiento.

Cuatro principios que aplicamos en cada juego.
Cada nivel tiene exactamente una solución y se resuelve razonando. La suerte nunca es la respuesta.
Las ayudas vienen apagadas hasta que las pides. Lo que mide el juego y lo que hacen los anuncios se explica con palabras sencillas.
Tu progreso vive en tu móvil. Sin cuenta ni registro, y toda la campaña se juega sin internet.
Por defecto, solo estadísticas anónimas. Lo demás lo decides tú, y rechazar es tan fácil como aceptar.
Detrás de un puzle de apariencia sencilla hay un motor de reglas, un solucionador y una batería de pruebas. Por eso podemos prometer una sola solución por nivel.
Las reglas, la generación de niveles y el solucionador viven en un núcleo C# con pruebas, separado del motor que dibuja la pantalla.
Los tableros se generan al estilo sudoku y un solucionador demuestra que la solución es única antes de que salga el nivel.
Una fórmula con pesos puntúa cada puzle, ajustada con tableros generados y después con cómo juegan de verdad los jugadores.
14 idiomas, paleta para daltónicos, texto grande y opción de reducir el movimiento desde el primer día.
Comentarios, un fallo, prensa o una duda sobre tus datos: leemos todo.